Conociendo a… Gara Ramos Pérez, del Canarias Pura Vida Pedal

Conociendo a… Gara Ramos Pérez, del Canarias Pura Vida Pedal

viernes 10 de julio de 2026
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Hay personas que entienden el deporte como una competición y otras que lo convierten en una herramienta para transformar vidas. Gara Ramos Pérez pertenece a este segundo grupo. Presidenta de Canarias Pura Vida Pedal (https://www.canariaspuravidapedal.org/), ha hecho de la bicicleta mucho más que un medio para recorrer kilómetros: lo ha convertido en un vehículo para impulsar la igualdad, crear comunidad y abrir camino a más mujeres dentro del ciclismo. Al frente de un club declarado de utilidad pública, lidera un proyecto que combina deporte, acción social, sostenibilidad e inclusión, demostrando que cada pedalada puede dejar huella mucho más allá del asfalto o los senderos. En este nuevo "Conociendo a...", descubrimos a la persona que hay detrás de una de las iniciativas más inspiradoras del ciclismo canario.

¿Cuándo y cómo nació su pasión por la bicicleta?

Empecé hace 25 años con una pasión que sigue en mí. Comencé como una aficionada y, en aquel momento, prácticamente no había mujeres en este deporte. Era un lujo encontrarte con otra ciclista, así que éramos muy pocas y nos conocíamos todas. Desde entonces, el ciclismo me ha acompañado durante todos estos años.

¿Cómo surge la creación del proyecto ‘Canarias Pura Vida Pedal’?

Primero nace como una comunidad, una organización no estructurada, pero luego da lugar a la creación del club. El nombre busca poner en valor nuestro territorio y transmitir esa idea de disfrutar del deporte y de la bicicleta en Canarias. Todo surge a raíz de una lesión crónica que sufrí en 2020. Dicha situación me obligó a cambiar mi forma de vivir el deporte y me hizo retomar una idea que llevaba años rondándome: crear un espacio para impulsar el ciclismo femenino. Yo había retomado el ciclismo en 2019, después de una etapa en la que practiqué muchos otros deportes, especialmente deportes de deslizamiento como el esquí o el surf. Al volver observé que había algo más de presencia femenina, aunque todavía insuficiente.

Empecé organizando quedadas ciclistas dentro del programa Woman in Bike, impulsado por la Real Federación Española de Ciclismo, cuyo objetivo es fomentar la participación de las mujeres en este deporte. Poco a poco fueron surgiendo nuevas iniciativas. Empezamos a organizar cursos que generaran inquietudes: de mecánica, orientación con GPS, uso de ciclocomputadores, además de compartir información sobre nutrición, biomecánica, entrenamiento y todo aquello que pudiera ayudar a las mujeres a ganar autonomía y confianza sobre la bicicleta.

En 2022 dimos un paso más y fundamos el club, junto a las compañeras más afines, con sede en La Laguna. La junta directiva está formada exclusivamente por mujeres y alrededor del 75 % de nuestros socios son mujeres, aunque es un club inclusivo en el que también participan hombres. Todo lo que hacemos está orientado a promocionar el ciclismo femenino.

Igualdad, inclusión y desarrollo sostenible son pilares de este proyecto. ¿Qué objetivos se marca ‘Canarias Pura Vida Pedal’ en ese fomento y visibilidad de un medio de transporte con tanto arraigo como la bicicleta?

Somos pioneras en la generación de eventos en entornos naturales. Nuestro objetivo es generar todas las iniciativas posibles que ayuden a visibilizar a la mujer dentro del ciclismo. Somos un club federado, organización de voluntariado y un club de utilidad pública. Además, y he formado parte de la Federación Insular de Ciclismo de Tenerife como secretaria.

Entre las acciones más importantes está haber organizado el primer clínic de tecnificación exclusivo para mujeres en Canarias. Reunimos a 35 mujeres y contamos con campeonas nacionales y corredoras que habían competido en campeonatos del mundo como instructoras. El objetivo era mejorar la técnica, especialmente en el ciclismo de montaña, donde muchas mujeres encuentran más dificultades por falta de experiencia previa o de referentes. Además de la parte técnica, trabajamos aspectos como la psicología deportiva, la nutrición, la sostenibilidad y la movilidad. Fue un evento pionero que terminó incorporándose al calendario formativo de la Federación Canaria de Ciclismo.

Por otro lado, hemos organizado el primer encuentro interinsular de féminas ciclistas, pedaladas solidarias para distintas causas y numerosos eventos orginales, destinados a crear comunidad y dar visibilidad al ciclismo femenino.

Además, dos viernes al mes imparto para el colectivo de féminas, en la plaza del Cristo, un taller de progresión y perfeccionamiento del mountain bike, que es abierta para todo el mundo.

¿Cuál es el mayor reto al que se ha enfrentado?

Sin duda, recorrer las Islas Canarias en bicicleta durante seis días. Completamos unos 600 kilómetros y más de 12.000 metros de desnivel atravesando Lanzarote, Fuerteventura, Gran Canaria y Tenerife. Lo más especial no fue solo el reto deportivo, sino que participaron 25 mujeres llegadas de diferentes lugares del mundo: Francia, Italia, España, Estados Unidos, Países Bajos y demás rincones del mundo. En total llegamos a rodar 36 mujeres porque algunas se incorporaban en distintas islas. Estoy muy orgullosa porque se ha conseguido formar una comunidad, con una capacidad de convocatoria internacional muy importante. Tenemos contacto con colectivos ciclistas de muchos países y eso hizo posible reunir a mujeres de lugares muy distintos. El reto tuvo una gran repercusión mediática y colaboramos también con instituciones como el Cabildo de Tenerife y Turismo de Tenerife.

¿Cuáles son los próximos objetivos que tiene en marcha?

Queremos consolidar los proyectos que ya hemos puesto en marcha. Nuestra intención es repetir el clínic de tecnificación, manteniendo un formato reducido y muy personalizado, porque creemos que esa cercanía es una de sus grandes fortalezas. También queremos celebrar una nueva edición del encuentro interinsular, que en esta ocasión nos gustaría organizar en El Hierro. A nivel personal, continúo formándome como directora deportiva e instructora de mountain bike. Próximamente viajaré a Escocia para seguir perfeccionando mis habilidades. Además, estoy desarrollando un proyecto llamado Agama Libre. El reto que organizamos en enero fue una especie de demostración de lo que queremos construir: un evento muy conectado con el territorio, respetuoso con el entorno y con una identidad propia. Ahora estamos trabajando para hacerlo crecer.

Complete la frase: “El ciclismo me ha enseñado…”

A ser resiliente y a ver la vida a otra velocidad.

Fuera del ciclismo, ¿qué le gusta hacer y qué otras inquietudes tiene?

Me apasiona el deporte en general, especialmente los deportes de deslizamiento. También soy una gran amante del arte y de la música. Compongo música, llevo muchos años vinculada a ella, me gusta cantar y tocar el bajo eléctrico. Actualmente estoy terminando un máster en organización de eventos deportivos y también cuento con mis estudios de Trabajo Social. Toda esta nueva etapa ha surgido, curiosamente, a raíz de mi lesión. Hubo momentos muy difíciles en los que no podía practicar deporte, así que descubrí otra forma de vivir el ciclismo: desde la organización, la promoción de eventos, la formación y el impulso del deporte femenino. Al final, la lesión terminó reavivando mi pasión por el ciclismo y me abrió un campo enorme de posibilidades.

 

 

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